Con la entrada del Consejo Superior de UNICA al auditorio donde se llevaría a cabo la imposición de la orden Cardenal Miguel Obando Bravo a su Excelencia Monseñor César Bosco Vivas, Obispo Emérito de la Diócesis de León, dio inicio esta mañana dicha ceremonia.

“Para las personas que colaboramos con su Eminencia por más de cuatro décadas, este es un momento de mucha alegría y en el que no solamente se agita el corazón y la mente con los recuerdos de los momentos que vivimos acompañando en el ministerio y apostolado que le tocó ejercer en esta arquidiócesis al Cardenal Miguel”, recordó Monseñor Eddy Montenegro durante la ceremonia de imposición de medalla y entrega de reconcomiendo a Monseñor César Bosco Vivas.

Contó además que Pablo Sexto ordenó a un joven para cumplir con ese llamado a la vocación sacerdotal, hoy Monseñor Bosco Vivas. “Un año después de su ordenación, por agosto de 1971, le es encargado el Ministerio más grande dentro de una arquidiócesis y es hacerse responsable de la vicaría general de una Diócesis, que es el alter ego del obispo, la mano derecha que le corresponde la disciplina del Clero”, reseñó.

Por su parte, nuestra Señora rectora Michelle Rivas Reyes, se manifestó respecto a la amistad entre Su Eminencia Cardenal Miguel y Monseñor Vivas. “Esa amistad inalterable es la que les unía. La Dra. Josefa Reyes no solo fue testigo de esta amistad sino que gozó de ella por el tiempo que dedicó a la causa trabajando a tiempo y destiempo al lado de estos dos grandes amigos que han dejado huellas en todos quienes les rodeamos. Por esta razón el consejo Superior juzgó que a ella le corresponde el honor de imponer la orden”.

Fue a continuación que la medalla con un reconocimiento le fue entregado a Monseñor Vivas y acto seguido compartió agradecido unas breves palabras.

“No se mueve la hoja de un árbol sin que el Señor lo disponga y si también dispuso a que estos buenos corazones que integran este Consejo Superior de la Universidad me diera esta medalla que me honra tanto, ya que lleva el nombre del amadísimo Cardenal Obando Bravo, a quien esta misma voluntad y providencia divina me unió durante tantos años de mi existencia para servir a la Iglesia… Agradezco mucho este honor”, resaltó, invitando a su vez a los presentes a continuar orando por todos nosotros y agradeciendo por los dones recibidos.

Galería de Fotos

Compártelo en:
  •  
  •  
  •  
  •  
  •